El caso de Liana Ramó, una niña de 11 años desaparecida en Francia y encontrada muerta días después, ha conmocionado al país y generado un fuerte debate político y social.
El presidente Emmanuel Macron propuso cadena perpetua para violadores reincidentes, mientras se cuestiona la actuación de la justicia y la posible negligencia en el historial del presunto secuestrador, quien acumulaba denuncias previas por violación y agresiones sexuales a menores.
La sociedad francesa exige respuestas y un accionar judicial más eficaz para proteger a los menores. Se reabrió el debate sobre la gestión de denuncias y la prevención de delitos sexuales, ante la imperdonable ineficiencia del sistema que, lamentablemente, se cobra vidas inocentes.