Luis Salinas relata sus inicios con la guitarra, incluyendo la anécdota de pedir guitarras prestadas en el barrio y la desesperación cuando nadie se las quería prestar por devolverlas tarde.
Comenta que tuvo su primera guitarra propia a los 27 años y que aprendió a tocar con cualquier instrumento, valorando la frase de Atahualpa Yupanqui: "si la guitarra no suena bien, no es culpa de la guitarra".
Menciona que comenzó a tocar profesionalmente en "El Papagayo" en Córdoba, donde tuvo su primer sueldo y pudo comprar su primera guitarra.