Una clienta se acerca a Leiva Joyas para cotizar un reloj Rolex. El tasador le explica que si trae la caja y los papeles originales, el valor de la pieza puede mejorar significativamente.
La clienta, que vive en Almagro, se compromete a buscar la caja y regresar. El tasador le proporciona una tarjeta con el valor estimado y la espera hasta el cierre del local a las 20 horas.