Se presentó una iniciativa para capacitar a dirigentes políticos bajo el lema "escuelita de pastelería política". El objetivo es difundir las ideas de Javier Milei a través de esta escuela.
Los potenciales profesores de esta curiosa escuela serían Federico Sturzenegger y Luis Toto Caputo, figuras destacadas del ámbito económico y político.
La propuesta generó debate sobre la idoneidad para legislar y la dependencia del Estado, en contraposición a la idea de privatización y fomento de la inversión privada.