Se enfatiza la importancia de tener una "cara de marca" o un representante visible para promocionar un emprendimiento o negocio en redes sociales. Se considera que sin una persona que ponga el pecho y se identifique con el producto o servicio, la estrategia de marketing pierde efectividad.
Se distingue entre un empleado o dueño que conoce a fondo el producto y un "UGC" (User Generated Content) o modelo contratado, argumentando que el contenido sin un rostro auténtico y comprometido no es tan valioso. Se sugiere que la falta de un portavoz dedicado puede incluso perjudicar a la marca al no transmitir la pasión y el conocimiento necesarios.