Al menos nueve personas murieron en un ataque israelí contra la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano. Previamente, el ejército israelí había instado a la población a evacuar la ciudad, aumentando los temores de una ofensiva a mayor escala contra la milicia chiita Hezbollah.
Israel continúa atacando a pesar de las advertencias de Irán y de las presiones de Estados Unidos. Israel considera que debe degradar militarmente a Hezbollah y no cree en negociaciones con el grupo. La reciente escalada pone en duda la viabilidad de un plan de alto el fuego acordado la semana pasada.
Irán exige que el cese del fuego en Líbano sea parte de un acuerdo de paz global con Estados Unidos. A pesar de las acciones militares, se espera un proceso de negociación que podría tomar más tiempo del previsto, con una coexistencia entre la presión militar y las acciones diplomáticas limitadas.