Irán anunció el fin de sus ataques contra Israel, iniciados el domingo, los primeros desde la tregua del 8 de abril. Israel, con la mediación de Donald Trump, también pausó sus acciones militares contra territorio iraní.
El presidente estadounidense advirtió a Benjamin Netanyahu sobre el riesgo de aislarse si reanudaba la guerra. A pesar de la suspensión de hostilidades, la amenaza de retomarlas persiste. Irán, a través de su cuartel general, advirtió que tomará medidas más severas si continúan las agresiones, especialmente en el sur del Líbano.
Los últimos intercambios bélicos, que incluyeron ataques israelíes a sistemas de defensa y una planta petroquímica iraní, y misiles lanzados desde Irán, representaron un desafío a los esfuerzos de paz. Irán justificó sus ataques como respuesta a agresiones israelíes contra Hezbollah en Beirut.
Pakistán, como mediador oficial, instó a la moderación y a la búsqueda de un acuerdo duradero, mientras Israel indicó que continuará atacando a Hezbollah en el sur del Líbano.