El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeed Irabani, rechazó enérgicamente la reciente ofensiva militar estadounidense y declaró ante el Consejo de Seguridad que su país no se someterá a presión ni coerción.
Irabani instó directamente al presidente Donald Trump a frenar sus intimidaciones de uso de la fuerza, advirtiendo que las amenazas no conducen a acuerdos sostenibles. Subrayó que la hostilidad militar es contraproducente para resolver el conflicto en Medio Oriente.
El diplomático iraní condicionó el regreso a las mesas de diálogo a que Washington abandone los discursos bélicos y acepte una negociación basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana y el derecho internacional. La ONU, por su parte, advirtió sobre el riesgo de una guerra total y la escalada del conflicto.