El periodista Tomás Méndez se encuentra en una zona de Córdoba investigando denuncias de trata de personas y otros delitos, supuestamente relacionados con Barrelier.
Méndez recorre las calles, mostrando los alrededores de un edificio donde se habrían realizado actividades ilícitas y la cercanía a zonas de hoteles alojamiento. Los vecinos se muestran reacios a hablar y a ser filmados, evidenciando temor.
Se menciona que la casa de Barrelier se encuentra en la misma manzana de una denuncia por trata de personas, lo que genera sospechas sobre su posible implicación en redes delictivas.
Además, se hace referencia a un mensaje recibido sobre una red de trata descubierta hace años en un edificio cercano a la casa de Barrelier, que habría sido desmantelada sin mayores repercusiones.