La inflación en mayo alcanzó el 4,2%, un aumento significativo respecto a meses anteriores. Tras descender a 2,7% en noviembre-diciembre y 2,4% en febrero, la inflación se disparó tras el inicio de la guerra contra Irán el 28 de febrero.
El alza de precios se atribuye, entre otros factores, al incremento del combustible, lo que repercute en el aumento general de los precios de la economía, constituyendo el principal problema.