La industria automotriz argentina enfrenta un escenario complejo, con una caída del 20% en las ventas de autos y del 10% en camiones durante mayo. Si bien el año pasado se observó una recuperación significativa, pasando de 400.000 a 600.000 unidades, este año la tendencia se revirtió.
La expectativa para el último cuatrimestre del año es una mejora, aunque no se prevé un salto en la producción. La movilidad eléctrica se presenta como el futuro, pero su implementación en Argentina enfrenta desafíos de infraestructura y costo. El hidrógeno, si bien es una tecnología limpia, aún se encuentra en fase de desarrollo y su aplicación en camiones para larga distancia es limitada por la autonomía de las baterías.
Se plantea la necesidad de renovar el parque automotor, mejorar la infraestructura y luego avanzar hacia la electrificación. El costo de los vehículos eléctricos, especialmente en camiones, es significativamente mayor que el de los diésel, lo que dificulta su adopción masiva en el corto plazo.