Se reporta un forcejeo entre la seguridad y el cronista Bruno Hincico durante la salida del desfile de Roberto Piazza.
Bruno Hincico habría sido maltratado y prepoteado por personal de seguridad.
Se menciona que la orden de no acercarse a Mirta Legrand provendría de su entorno, posiblemente para evitar preguntas sobre su novio.
Federico Perrotti, dueño de la agencia de seguridad, es señalado como una persona de confianza en eventos importantes.