Se elogia la mega producción del estreno de "Charly y la fábrica de chocolate", destacando el nivel de despliegue de infraestructura y talento en Argentina. La calle Corrientes se encontraba colapsada por la cantidad de público asistente.
Al ingresar al teatro, la experiencia era impactante, con una pantalla LED en el piso y efectos tecnológicos que generaban una sensación de mareo. Esto ya anticipaba la calidad del espectáculo que se vería en el interior.