Se analiza la presencia de dos patrones de ADN en las manos de la víctima, Agostina, lo que sugiere que tuvo una reacción de defensa y ataque contra su agresor.
Se compara con el caso de Ángeles Rawson y Mancheri, donde los patrones de ADN en las manos indicaron defensa.
Los peritos determinan si las lesiones son de ataque o defensa, y en este caso, las heridas de Agostina se clasifican como de defensa y ataque, con la presencia de dos ADN.