Antonio Guterres, secretario general de la ONU, reclamó el respeto al alto al fuego y el restablecimiento del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.
Solicitó retomar negociaciones serias sobre el programa nuclear iraní para garantizar su carácter pacífico. Guterres señaló que las restricciones en el Estrecho de Ormuz generan inestabilidad, elevan precios de energía y afectan cadenas de suministro.
Instó a una nueva arquitectura de seguridad para el Golfo basada en el respeto a la soberanía, la no injerencia y la cooperación multilateral, lamentando que la ley nuclear no se aplique a todos los países con armas nucleares.