Se explica que las tormentas observadas en el partido son fenómenos habituales en épocas de verano, tanto en Argentina como en otras regiones. Estas tormentas se forman a partir de masas de aire inestables, producto de la combinación de altas temperaturas y humedad.
Durante el día, el calor del suelo provoca que el aire ascienda, y si la inestabilidad es suficiente, se desarrollan nubes de gran desarrollo vertical que culminan en fuertes lluvias y tormentas eléctricas. Se enfatiza que estos eventos son predecibles y no deben generar alarma excesiva.