Se aborda el tema del sexo y su relación con el rendimiento de los futbolistas, a raíz de comentarios sobre Kevin Prince Boateng y su pareja Melissa Satta, quienes supuestamente mantenían relaciones sexuales de alta frecuencia.
Se discute si la actividad sexual excesiva puede ser un factor que contribuya a las lesiones de los jugadores, citando la experiencia de Boateng.
Se contrasta esta situación con la de otros futbolistas como Ronaldo y Figo, y se reflexiona sobre si el sexo es un mito o un factor real que afecta el desempeño deportivo.
Se menciona que algunos técnicos controlaban o daban lecciones sobre el tema a los jugadores, mientras que otros no intervenían.