Estados Unidos atacó a Irán en respuesta a la derribo de un helicóptero, aunque evitó una escalada mayor. El conflicto repercute en el mercado petrolero, que se mantiene expectante a pesar de la volatilidad.
Se menciona un posible acuerdo entre ambos países, cuyas condiciones aún no se conocen, pero Irán insiste en prorrogar las negociaciones sobre su programa nuclear. La falta de un acuerdo firmado y las tensiones geopolíticas mantienen en vilo a la comunidad internacional.
El mercado del petróleo reacciona a los movimientos, aunque se mantiene por debajo de los 100 dólares. La situación en el estrecho, por donde se mueve un tercio del comercio de petróleo, añade incertidumbre a la estabilidad de los precios.