El árbitro somalí Omar Abdul Cahir Artan, considerado el mejor de África, fue recibido como héroe en su país tras serle negada la entrada a Estados Unidos para dirigir en el Mundial. La Casa Blanca argumentó "antecedentes muy graves y relaciones con sospechosos de terrorismo", según informó el diario The Athletic.
La decisión de EE.UU. de calificarlo de "terrorista" generó controversia, considerando la trayectoria del árbitro.