Se enfatizó la importancia de la educación vial desde la infancia, destacando que las escuelas son el ámbito ideal para formar conductores, ciclistas y peatones más responsables.
Se recordó la importancia del uso del cinturón de seguridad, que reduce hasta un 25% la probabilidad de muerte, tanto para los ocupantes de los asientos delanteros como traseros.
También se subrayó la relevancia del uso correcto de casco y otras medidas de seguridad pasivas y activas de los vehículos.
Finalmente, se mencionó que los incidentes de tránsito no solo afectan al herido, sino también a su familia, y que muchas veces las víctimas pierden su fuente de trabajo por no poder utilizar su vehículo.