La policía de Irlanda del Norte detuvo a un hombre sudanés por un brutal apuñalamiento en Belfast que dejó a la víctima en estado grave. El primer ministro, Keir Starmer, calificó el incidente de "repugnante".
El ataque ocurrió tras la difusión en redes sociales de un video violento. El subcomisario indicó que el agresor tenía permiso de residencia y se descartaba la hipótesis terrorista, aunque el incidente generó preocupación y llamados a la calma.