Se analiza la utilización de luces forenses y luminol en la escena de un crimen para detectar muestras genéticas y patrones de sangre.
Se explica que las luces forenses pueden variar de color según la superficie a examinar, y que su aplicación ayuda a identificar rastros biológicos en paredes oscuras o claras.
El objetivo es descubrir el tipo de goteo o salpicadura de sangre, diferenciando entre patrones estáticos, dinámicos, escurrimientos o arrastres.