El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en abril a 55.900 millones de dólares, un 1,2% menos que el mes anterior.
Este descenso se atribuye principalmente al aumento de las importaciones de petróleo y al crecimiento de las ventas externas, impulsado por el encarecimiento del crudo.
A pesar de la inflación y el aumento del combustible, la balanza comercial muestra una mejora, influenciada por el contexto internacional del conflicto en Medio Oriente y el alza de precios del petróleo.