El abogado de Soledad defiende a su clienta, argumentando que ella no sabía de los antecedentes de Barrelier ni de su posible doble vida. Señala que Soledad no sabía que Barrelier había estado preso 20 días por una causa anterior.
El abogado enfatiza que Soledad estaba enamorada y pudo haber optado por creerle a Barrelier. Afirma que ella nunca supo que su novio había participado en un hecho de estas características y que su defensa se basa en que ella no tuvo conocimiento del crimen.