La defensa de Soledad Andriani sostiene que su detención es "absolutamente ilegal" si no existen pruebas nuevas que la incriminen.
El abogado argumenta que su clienta colaboró en todo momento con la justicia, aportando testimonios y información telefónica, por lo que no habría peligro de fuga ni de entorpecimiento de la investigación.
La estrategia judicial apunta a plantear "eventuales nulidades" en el proceso, basándose en que no hay elementos que justifiquen la detención preventiva.