El debate se centra en la participación de mujeres en redes de trata y delitos, cuestionando si la "vulnerabilidad" por el patriarcado es siempre la causa.
Se argumenta que no se puede justificar la complicidad de mujeres en actos delictivos, como la trata de menores, bajo la excusa de ser víctimas del sistema patriarcal.
Se plantea la analogía de que si un hombre comete un delito, no se le disculpa por una supuesta "mala infancia" o "culpa del patriarcado", por lo que no debería ocurrir lo mismo con las mujeres.