Se narra la vida y obra de Daniel Alic, pionero de la joyería moderna, quien aprendió el oficio con un orfebre parisino y estudió en la Escuela de Artes Decorativas. Trabajó como diseñador independiente para joyeros de renombre como Cartier y Boucheron.
Sus creaciones, que incluían esmalte, vidrio, piedras semipreciosas, perlas, calcedonias y marfil, se destacaron en el Art Decó y Art Nouveau. Se inspiraba en la naturaleza, figuras fantásticas y la literatura. Su emblemática libélula fue un éxito rotundo en la Exposición Universal de París en 1900.
Más tarde, se dedicó a la escultura en vidrio, dejando un estilo inconfundible que trascendió fronteras. Hoy, la marca Lalit continúa su legado creativo.