Se le extrajo sangre a la madre de Agostina para cotejar ADN con muestras encontradas en la escena del crimen o durante la autopsia. Este procedimiento busca determinar compatibilidad y arrojar luz sobre las circunstancias de la muerte de la menor.
Paralelamente, se tomaron las huellas dactilares de la madre, lo que genera interrogantes sobre el motivo, dado que ya existirían registros en bases de datos nacionales. Los investigadores parecen estar explorando todas las aristas posibles para esclarecer el caso.