El concejal Gustavo Pedroca, quien se enfrenta a graves amenazas por su labor contra el narcomenudeo y la trata de personas, describió el profundo impacto que estas situaciones han tenido en su núcleo familiar, especialmente en sus hijos.
Pedroca relató cómo la situación ha obligado a sus hijos a aislarse, perdiendo contactos y redes sociales, y viviendo con un miedo constante que los ha llevado a tomar medidas de seguridad extraordinarias. La angustia familiar es palpable, afectando su bienestar y su vida cotidiana.
A pesar de las adversidades, el concejal reafirmó su determinación de no ceder ante las presiones y de continuar su lucha por la seguridad y la justicia. Hizo un llamado a la protección de las familias y a la acción contundente contra el crimen organizado, agradeciendo el apoyo recibido.