Se presenta una peculiar competencia originada en China, donde los estudiantes deben comer fideos instantáneos en un tiempo limitado sin ser vistos por los profesores.
Los participantes tienen 10 minutos para consumir el paquete de fideos. Si son descubiertos comiendo, masticando o tragando, reciben una penalidad de 30 segundos. Acumular tres penalidades implica la exclusión de la competencia.
El objetivo de esta competencia, que se desarrolla en centros comerciales simulando aulas, es entrenar a los estudiantes para comer de forma rápida y discreta, preparándolos para evitar ser descubiertos en el ámbito escolar.