Los afiliados de PAMI enfrentan una nueva medida de fuerza por parte de las clínicas, que han dejado de prestar servicios debido al atraso en los pagos y las tarifas. Algunas clínicas adeudan pagos desde noviembre del año pasado.
Un sector de médicos se encuentra de paro por tres días, afectando la atención a los jubilados. Las clínicas argumentan que las cápitas que reciben son insuficientes para mantener los consultorios y el personal, haciendo imposible continuar con los servicios.