Cintia Fernández reafirmó su postura de no regresar a un programa televisivo si la situación implica una falta de respeto a su dignidad, a pesar de las provocaciones de Moria Casán. La panelista considera que la discusión con Amalia Granata y el Doctor Capulla no fue un conflicto grave y que ella prefiere la confrontación directa antes que las acciones a sus espaldas.
Por su parte, Moria Casán minimizó las declaraciones de Cintia Fernández, afirmando que no la extraña y que no recuerda sus aportes al programa. Casán se mostró desinteresada en la opinión de Fernández, enfocándose en su propia trayectoria y en la conducción del programa.
Ambas figuras del espectáculo mantienen una tensión latente, con Cintia Fernández buscando confrontar a Moria Casán y esta última evadiendo la polémica. La situación se ve agravada por las declaraciones de Elba Marcovecchio, quien considera que la actitud de Cintia busca notoriedad y que la confrontación es una estrategia para ser tenida en cuenta.