Independientemente de las acciones de Manuel Adorni y su esposa Betina Galletti, la causa judicial por posible enriquecimiento ilícito o lavado de dinero sigue en curso. La presentación de Adorni ante la ley de inocencia fiscal no impide la investigación judicial.
Se conoció un dato relevante sobre la gestión anterior: en su momento, la Unidad de Información Financiera (UIF) había sido solicitada para que publicara y reglamentara la ley, otorgando apertura a todos los sujetos obligados, incluidas las personas políticamente expuestas. Paul Stark, entonces funcionario de la UIF, renunció por este motivo, y recién ahora se conoce que hubo una negativa a implementar una normativa que amparara este tipo de situaciones.
Además de Adorni, varios funcionarios, empresarios y hasta periodistas se han sumado al régimen simplificado de ganancias, conocido como inocencia fiscal. Este sistema genera un "gris" para la persecución de delitos vinculados a la evasión, el lavado de dinero y otros ilícitos.