La justicia investiga la posible relación entre Soledad Andriani y Claudio Barrelier en el caso Agostina, analizando mensajes y conversaciones.
Se cuestiona la entrega del celular de Soledad a la justicia, ya que podría haber sido manipulado o vaciado antes de ser entregado.
La defensa de Soledad busca presentarla como pareja de Barrelier para intentar obtener impunidad, pero la justicia sospecha de una relación más profunda.
Se destaca la contradicción en los relatos y la aparente frialdad de los imputados ante la desaparición de Agostina, generando dudas sobre su implicación.