Los investigadores se encuentran realizando una recolección de pruebas en la casa de Barrelier, enfocándose en un altillo que consideran relevante para la causa. La justicia busca determinar si el crimen ocurrió en un único ambiente o si se extendió a otras partes de la vivienda, lo que podría contradecir relatos previos.
Se analiza la posibilidad de que el cuerpo haya sido mutilado en la planta baja o trasladado a otro lugar. La presencia de otro altillo en la terraza, lleno de basura y material descartable, también está bajo observación.
Los agentes están revisando la casa, incluyendo un cuarto en la terraza que se describe como una construcción más nueva y que no estaba habitable, pero que podría haber sido utilizado para cometer el crimen.