La logística para asistir al Mundial en México presenta desafíos significativos, especialmente en Ciudad de México, donde el tráfico puede extenderse hasta tres horas en días de partido.
A pesar de la cercanía al Estadio Azteca, la movilidad se ve comprometida por la congestión vehicular y los posibles cortes de calles debido a protestas sociales. La organización del evento requiere una planificación cuidadosa para superar estos obstáculos.
La cobertura periodística del Mundial también enfrenta dificultades logísticas, con corresponsales evaluando opciones de transporte y alojamiento para cubrir los eventos en diferentes sedes.