Se describe la zona donde se encuentra el domicilio de Barrelier, señalando la presencia de cámaras de seguridad que, según los vecinos, no funcionan o no graban por miedo.
Se destaca que una de las cámaras apunta directamente al recorrido que Barrelier habría hecho con la víctima.
Se critica la aparente inacción de los vecinos y la falta de colaboración con la justicia, a pesar de la presencia de cámaras.