En Brasil se mantiene viva la tradición funeraria del Gurufín, una ceremonia celestial y festiva heredada de los africanos esclavizados. Esta ceremonia combina el duelo con la alegría, la comida y el baile para honrar a quienes parten.
En Río de Janeiro, la escuela de samba Portela despidió al mítico compositor Nocada Portela, fallecido a los 93 años, con un Gurufín. El compositor, considerado un baluarte de la samba, expresó en vida su deseo de ser velado en la sede de la escuela de su corazón.
El velorio se convirtió en un homenaje festivo, originado en la cultura de los africanos esclavizados, especialmente de los pueblos bantú. La ceremonia busca honrar el legado de quienes parten, mezclando el duelo con la celebración. Historiadores estudian el Gurufín como parte de la cultura afrocarioca, que fusiona costumbres africanas como la samba y la batucada, y la resiliencia y forma de sentir de los esclavizados.