Se cuestiona el funcionamiento actual de APTRA, indicando que solo una empleada administrativa y personal de limpieza parecen mantener la entidad en funcionamiento. La participación en asambleas es mínima, con solo 20 de 100 socios asistiendo.
Se menciona que, aunque el streaming y las clases de teatro podrían estar funcionando, la mayoría de los socios desconocen estas actividades. Se señala que la baja asistencia a las asambleas se debe a la percepción de que los socios sospechan de otros días y prefieren no asistir. Los socios pagan una cuota simbólica y nadie trabaja activamente en APTRA.