La misión Artemis 3, programada para no alunizar inicialmente sino quedarse en órbita terrestre, tiene como objetivo probar las capacidades de la nave Orión en secuencia de acoplamiento con otra nave. Esta segunda nave, a cargo de SpaceX y Blue Origin, es crucial para futuros alunizajes.
La prueba principal se centrará en la funcionalidad crítica de las nuevas naves que aún no están listas. Estas naves, desarrolladas por SpaceX y Blue Origin, deberán acoplarse a la Orión. Si las condiciones técnicas se cumplen, se espera que las pruebas en la Tierra concluyan a fines de 2027, para un posible alunizaje en 2028 o más adelante.
La competencia entre Elon Musk y Jeff Bezos es clave, ya que la NASA decidirá con qué compañía avanzar. Recientes incidentes, como una explosión en una plataforma de Blue Origin, añaden tensión a la carrera por desarrollar estas naves espaciales.