Se investigan movimientos millonarios de Manuel Adorni, quien habría intentado mudarse al exclusivo country Abril y se enfrenta a preguntas sobre sus finanzas.
Las aspiraciones sociales de Adorni coinciden con su período como funcionario público, generando dudas sobre el origen de sus fondos.
Se plantea la hipótesis de que Adorni podría justificar su patrimonio a través de criptomonedas, aunque se cuestiona la declaración de estas y el uso de efectivo en sus transacciones.