Se cuestiona la falta de comunicación de los abogados de la causa, quienes parecen haberse puesto de acuerdo para no brindar información, a pesar de que el secreto de sumario ya no estaría vigente. Se sospecha que podrían estar siendo amenazados o presionados para guardar silencio.
Se destaca el rol crucial de los medios de comunicación en la difusión del caso y se plantea la posibilidad de que el mundial sirva como distracción para diluir la atención sobre estas graves denuncias.