El abogado defiende la coartada de su cliente, Obaldo, asegurando que nunca fue al domicilio donde ocurrieron los hechos. Muestra imágenes de Obaldo en el kiosco hasta las 4 de la mañana del domingo.
Según el abogado, Obaldo no regresó a la casa de Barrelier desde la tarde del sábado hasta la mañana del domingo. No hubo comunicación entre Obaldo y Barrelier durante ese período.
El abogado también menciona que Obaldo se retiró de la casa el sábado a la tarde para ir a un partido de fútbol, al que también asistieron Barrelier, la mamá de Agostina y un hermanito. Luego, asistieron a un cumpleaños y Obaldo se fue a trabajar.