Ciudadanos expresan opiniones divididas sobre los 30 meses de gobierno de Javier Milei. Algunos lo apoyan, destacando su gestión económica, el pago de deudas y la lucha contra la corrupción, a pesar del alto costo social y la necesidad de tiempo para ver resultados tras "desastres anteriores".
Otros critican duramente al gobierno, señalando el aumento del desempleo, la insuficiencia de los ingresos, la falta de interés en los sectores vulnerables y el enfoque en negocios para un grupo reducido. Un investigador del CONICET se siente agredido por las políticas de Milei, con su sueldo congelado y la devaluación de su labor.
Se menciona la preocupación por el impacto en las PyMEs, con caídas en el consumo a pesar de las promociones. También se critica la dureza del ajuste económico y la falta de comunicación empática por parte del gobierno, sugiriendo un enfoque más dialogado y menos agresivo.