Miles de estudiantes y profesores se manifestaron en Bruselas contra una reforma educativa en la región francófona y la actuación policial. Las protestas, que reclaman cambios en los planes de estudio, se tornaron violentas, con quema de basureros, bicicletas y lanzamiento de artefactos.
Los manifestantes condenaron la actuación policial del pasado jueves, cuando se produjeron 24 detenciones. La policía intervino para sofocar las llamas, recibiendo abucheos de los estudiantes. Pancartas y banderas de distintos países se vieron en la marcha, exigiendo la dimisión de la ministra de educación.