Se plantea una situación hipotética sobre a quién se votaría en una elección para presidente de APTRA entre Ventura y Payar, o Ventura y Janina Latorre.
La mayoría coincide en que votarían por Ventura, destacando su trayectoria y dedicación a la institución, a pesar de las críticas que pueda recibir.
Se utiliza la analogía de una isla desierta con un salvavidas para ilustrar la elección entre Payar y Tauro, y se reafirma la preferencia por Ventura sobre Payar.