Una mujer denunció en la policía que, tras ser alertada por un vecino, se presentó en una vivienda de su propiedad en Avenida Morteo al 1800, que se encontraba abandonada. Allí constató que dos sujetos habían dañado un candado e ingresado por la fuerza al inmueble, usurpándolo.
Se desató una discusión entre la propietaria y los intrusos, y uno de ellos efectuó dos disparos de arma de fuego al suelo, sin que ninguna persona resultara lesionada. Intervino la UFI en turno, que caratuló el hecho como abuso de arma.