Se invita a la comunidad a participar de las reuniones de la Iglesia Universal, especialmente los miércoles, para buscar la presencia de Dios y recibir orientación.
Antes y después de cada reunión, los asistentes podrán conversar con los pastores y sus esposas, quienes ofrecerán escucha y guía. Se enfatiza que la orientación será directa y enfocada en las necesidades de cada persona, incluso si no es lo que desean oír.
Se mencionan las sedes y horarios de las reuniones, destacando la oportunidad de experimentar un cambio y alcanzar las metas propuestas.