El presidente Donald Trump se muestra optimista sobre la posibilidad de firmar un acuerdo con Irán en los próximos dos o tres días, aunque no es la primera vez que expresa tales intenciones sin obtener resultados.
Trump utiliza un estilo comunicacional que combina optimismo con amenazas de bombardeos, lo que genera interpretaciones sobre su estrategia. La situación es compleja para Estados Unidos, que enfrenta dificultades para establecer las condiciones de un cese al fuego, lo que no conviene ni a EE.UU., ni a Israel, ni a Irán, a pesar de sus problemas económicos.
La guerra afecta principalmente a Israel e Irán, quienes sufren las consecuencias de los ataques. Estados Unidos, como aliado de Israel, busca un acuerdo de paz, pero la dinámica entre Netanyahu e Irán complica la situación.