Una clienta se acerca a una joyería para tasar unas piezas de oro que pertenecieron a su madre y abuelas. Las piezas incluyen una pulsera tejida, una esclava estilo victoriano con perlas y turquesas, y otra esclava estilo americano con diamantes y ojo turco.
Se le informa que la pulsera tejida se pagaría por su valor de metal, ya que no tiene trabajo de orfebrería. Las otras dos esclavas, de estilo victoriano y americano, también se evalúan por su material y las piedras preciosas que contienen.
La tasación total de las piezas asciende a 4.100.000 pesos. La clienta, sin embargo, decide consultar con su madre antes de tomar una decisión, ya que las joyas pertenecen a ella. Se le entrega una tarjeta con la cotización y los datos de la joyería.